Entre nefelibatas y melifluos
- Carlos Pinto
- 16 feb 2022
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 8 jun 2023

Inmerso en mis sueños, pensando en tus etéreos vaivenes, muriendo de aforismos propios que ni a palabras llegaron.
Y se acabó el hecatombe que me tenía atontado y comenzó el mundo mondo por el que luchaba con ademán y convicción... Y a mis palabras pomposas se les cayó el maquillaje, al tiempo que lo sempiterno de la vida nos anunciaba una muerte segura.
Entre nefelibatas y melifluos se me murieron las rosas, se marchitó el río grande y se me ahogaron las prosas... Poco a poco me quedé en ataraxia y comprendí el desvarío, ya no me peso el desenlace, ahora tampoco sentía frío.
Aprendí a sonreirle a la vida, aún con el petricor entre ojos. Me mostraba al fin acendrado y poderoso.
Creci de golpe, me hice grande... Gracias.